El derecho a la alegría – Arlequín y los Juglares


“Practicas Solidarias que reivindican el derecho a la alegría para que hagamos posible la paz”

 

Un encuentro muy especial

El 22 de abril de 2017, en la Casa Encantada de la Corporación en Medellín, nos reunimos con el propósito de identificar y promover prácticas solidarias que defienden el derecho a la alegría en el pasado, presente y futuro de nuestra corporación Arlequín y los Juglares y para seguir sumando y aportando a una paz duradera. Organizamos un encuentro vivencial, …

Un encuentro para fortalecer el valor del arte como hecho colectivo, como hecho creativo.

Un encuentro para fortalecer el optimismo y la alegría; para vencer adversidades; para identificar y derrotar posturas guerreristas heredadas de quienes han impulsado la guerra.

Un encuentro con la solidaridad y con la conexión y articulación que nos permite ser y hacer parte de un espacio valioso como la Red Teoartística.

Un encuentro para recargar energías en el colectivo porque no es fácil en un país como el nuestro mantener la esperanza en alto. Porque frente a las desalentadoras noticias y los hechos reseñados y engrandecidos por los medios de comunicación se va generando un sentimiento de derrotista que no favorece el acto creativo ni la organización de la comunidad…y logramos abonar el camino para el trabajo venidero.

Un encuentro para resaltar que somos seres humanos para el amor y no para la guerra. Que estamos conectados con la naturaleza y con otros seres por una fuerza vital. Por eso cuando sufren nuestros hermanos y hermanas en Mocoa o cualquier parte del país y del mundo nuestra reacción no puede ser la indiferencia.

 

Desde tempranas horas de la mañana un grupo de personas conectadas por el arte y la vida se disponen para un día distinto cargado de emociones y aprendizajes por venir:

En la plaza de mercado una comisión compra las cosas para el sancocho. Las mujeres de Yemayá como buenas afro se levantan temprano para dedicar buen tiempo a sus peinados y su arreglo personal y acudir a un acto festivo y así con el espíritu dispuesto salen de sus casitas humildes en la comuna 8 para abordar el transporte propiciado por la coordinación del evento.

Desde diferentes comunas (10, 16, 4…) los jóvenes y las jóvenes que conforman el semillero el claustro se alistan para su clase de teatro con la expectativa de un encuentro diferente.

Los niños y las niñas de los semilleros afrodescendientes de la comuna 8 acuden al llamado.

Las concejeras indígenas también hacen presencia en el lugar acordado.

Las madres y chicos y chicas del grupo de adolescentes de la comuna 4 hacen su presencia vital para hacer parte.

Y así se sumas unos y otros con el equipo de trabajo de la corporación para cumplir con lo planeado.

 

Correo de la esperanza

En las primeras horas de la mañana en cada uno de los colectivos reunidos en la casa encantada y en la comuna 8 se habló de solidaridad y de un caso particular: Mocoa.

Amorosamente, acordaron enviar un aporte esperanzador plasmado en muchas cartas, algunas canciones y un pergamino construido colectivamente. Es así como surge la propuesta de un correo de la esperanza para aportar una palabra de aliento a quienes habiéndolo perdido casi todo tienen la vida como gran legado para reiniciar y la solidaridad de todos y todas.

 

Ritual

Y llega el momento de la mística, un momento para el recogimiento, para la introyección, para la autorreflexión y para validar desde la armonía universal nuestro espacio de encuentro. Le dimos gracias a la vida por permitirnos estar juntos y juntas, rendimos un homenaje a los campesinos y las campesinas que trabajan la tierra para que lleguen a nuestra mesa los alimentos.

Y dimos gracias por el fuego, por el aire, por la tierra, por el agua…

Y Juntamos nuestras manos en señal de respeto por el otro y la otra, en posición de dar y recibimiento, mano con mano para la construcción de sueños hermanos.

Y saludamos una a una a cada persona y colectivo presente y a las personas que por múltiples razones no podían acompañarnos pero que hacen parte de la historia que estamos construyendo juntas y juntos y de los hombres y mujeres que nos han legado su ejemplo y que ya no están presentes en la vitalidad sino en la memoria.

Sancocho

En un segundo momento los grupos se encuentran en la casa encantada para hablar del valor de lo colectivo y algunas prácticas comunitarias que hoy en día en algunos barrios y zonas de las ciudades, nuestras nuevas generaciones no reconocen. Se habla de minga, de convite y se hace a la par que preparamos colectivamente un sancocho.

El ejercicio de reflexión fue la construcción colectiva de una analogía que permitiera comparar el proceso de elaboración y disfrute de este alimento con la vida comunitaria:

  • Los ingredientes utilizados son tan diversos en colores y texturas como las personas que conforman una comunidad.
  • Los elementos o ingredientes utilizados se pelan, lavan y preparan así como las personas deben disponerse y transformarse para acudir a juntarse con otras personas o ingredientes y conformar un grupo o un sancocho.
  • El trabajo comunitario se construye colectivamente y se disfruta como el sancocho de la misma manera.

 

Practicas solidarias

La base de la solidaridad se llevó a cabo mediante la exposición de una galería fotográfica que recogía algunas imágenes alusivas a los procesos comunitarios realizados con los diferentes grupos de nuestra escuela itinerante, durante los últimos 8 años.

Muchos se reconocieron a sí mismos, otros identificaron a personas de sus comunidades o de sus grupos de trabajo. Les impresionaba ver como habían cambiado en el pasar de los años, no solo físicamente sino en otras dimensiones, afectivas, cognitivas, sociales. También recordaron algunas personas que ya no están cercanas, porque murieron o tuvieron que desplazarse a otro territorio.

En un segundo momento de la actividad reconstruimos de manera colectiva la historia detrás de cada fotografía. El propósito era activar en la memoria de la gente el trasfondo de nuestro quehacer y lucha social, cultural y política hacia el empoderamiento de las mismas comunidades.

A partir de este reconocimiento se les entregan papeles de colores a los participantes y se le propone a cada uno que escriba una frase que defina lo que para ellos es la solidaridad. Algunas frases que surgen a partir del ejercicio son:

“… escuchar siempre a los demás”

“… dar sin esperar nada a cambio”

“… ponerse en los zapatos del otro”

“… amor por los demás”

“… apoyar de forma desinteresada”

 

Arte de la Alegría

La alegría como base fundamental a la hora de contrarrestar el dolor, para hacerle el quite a la tristeza. Se propone en esta base la pesca de la alegría con el objetivo de pescar las actividades y quehaceres cotidianos que generan alegría a cada uno de los participantes. Se pescaron elementos, vestuarios, instrumentos para que pudieran representar individual o colectivamente aquello que le causa alegría a sí mismo y/o a otro.

Se resaltó la importancia de las artes escénicas como un generador de alegría y como el derecho a la alegría aporta a la construcción de paz, ya que es un instrumento sanador frente a la tristeza que ha causado este conflicto armado en nuestro país.

 

 

La paz posible

En este espacio los grupos tuvieron la oportunidad de ver la vida política del país e involucrarse desde su libre expresión, aportando sus ideas y pensamientos frente a los últimos acontecimientos relacionados con el espíritu de paz, de reconciliación nacional, el acuerdo, la implementación que hoy son una realidad a veces noticiosa y otras no.

Después de la selección de la noticia de prensa, vino el armar la colcha, luego el argumento y

A partir de titulares de prensa que los participantes escogieron libremente y se fue armando un mural o colcha de retazos con trozos de argumentos, opiniones, sentires frente a la paz. Finalmente con la huella del dedo le pusimos colores a la paz que podemos y queremos construir.

El equipo de Arlequín y los Juglares

 

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *